Aunque parezca un término absoluto en su concepto, no hay nada más subjetivo que la verdad. Todos decimos tener la nuestra y en la mayoría de los casos mi verdad no tiene nada que ver con tu verdad.

A lo largo de mis años en el periodismo insistí mucho con que no se me pidiera objetividad sino honestidad porque no soy una persona objetiva, tengo mis banderas, mis luchas, las cosas en las que creo y las que odio. Escribir objetivamente, sin jugarme por las cosas que quiero sería una hipocresía y falta de honestidad que no merecen quienes se toman la molestia de leer mis escritos.

Sin embargo, cuando mi hermano desde Canadá me lanzó el desafío de elaborar conjuntamente este espacio, con mis escritos y su creatividad, mi conflicto con el término “verdad” me golpeó de frente, porque ese es el significado del nombre. Ni menos que la verdad, ni jamás nada más que la verdad. Hasta alterar el orden de los términos tiene un significado profundo. Si no podemos jugarnos por nada menos que la verdad, es absurdo pretender llegar a conseguir nada más que la verdad.

Pero, ¿cuál verdad? ¿la mía? ¿la de Martín? ¿la de ustedes? Y fue haciéndome estas preguntas cuando llegué a una conclusión: Este sitio debe reflejar la verdad de todos. Porque hay sueños, principios y luchas que nos identifican y que tienen un mismo objetivo, vivir en un Paraguay en donde no existan ciudadanos de primera ni de segunda, en donde nuestros hijos y nietos puedan estudiar y progresar, en donde los padres no tengan que emigrar para darles una vida más digna, en donde todos los paraguayos y paraguayas podamos tener un trabajo dignificante, en donde solo cuenten la capacidad y la honestidad para ocupar cargos.

Los ciudadanos de este país nos merecemos una vida digna. Esa es una verdad incuestionable. Por primera vez después de 6 décadas, tenemos la fantástica posibilidad de conseguirla. ¿Alguien dudaría de que esa sea otra verdad absoluta?

Ni menos ni más es un espacio que defenderá la verdad, por más dolorosa y cruel que nos parezca a ratos. Hasta ahora, pelear por ella podía condenarnos al ostracismo, a la marginación. Pero estamos convencidos de que eso ha cambiado definitivamente el 20 de abril, cuando paraguayos y paraguayas demostramos madurez cívica y decidimos libremente el tipo de país en el cual queremos vivir, porque ya estábamos hartos de la pantomima que nos habían impuesto hasta entonces.

No pretendemos dictar cátedra ni enseñar absolutamente nada. Solo reivindicamos la oportunidad de manifestarnos y opinar abiertamente. Lo podremos hacer nosotros y les invitamos a hacerlo ustedes. Aquí podrán opinar libremente porque quienes hoy les abrimos las puertas de este espacio virtual hemos sido víctimas durante demasiado tiempo de la censura.

Este sencillo sitio pretende convertirse en un rincón especial, en el cual opinar, debatir, discutir y hasta pelear libremente. De ustedes depende que cumpla con su objetivo.

Bienvenidos a Ni menos ni más…

Marilut Lluis O’Hara