¿Sólo un tropezón?
Editorial Junio 8th, 2008Toda la esperanza que nos nació el 20 de abril serÃa vilmente traicionada si las autoridades electas no demuestran su férrea intención de construir un paÃs diferente, con un abierto combate a la corrupción y el clientelismo.
Estos meses de transición hasta agosto son de expectativa y ansiedad. Estamos alertas a las señales que nos envÃa el nuevo presidente porque pensamos que ellas nos indicarán el tipo de gobierno que hará y si está o no dispuesto a jugarse por un paÃs para todos, como nos prometió durante la campaña electoral.
Quizás pequemos de ansiosos pero es natural. Una gran mayorÃa no ha vivido bajo un gobierno que no sea colorado y tiene lógica que al cambiar por fin el color del Palacio de López pensemos que el cambio real debe empezar ya, ahora, sin esperar el 15 de agosto.
Por otra parte, es iluso creer que quienes por los resultados deberán morder el polvo de 5 años de llanura, después de 61 de descontrol y abusos, se quedarán tranquilos, lamiendo sus heridas y respetando los resultados. El pueblo colorado tuvo la altura cÃvica de hacerlo después de las elecciones, pero sus dirigentes siempre fueron algo muy diferente.
Estoy segura de que el nombramiento de parientes del presidente y vicepresidente electos en Yacyretá fue una jugada estratégica de quienes perdieron el poder, para embarrar la cancha y dificultar la tarea de Lugo. Sin embargo, esta jugada tuvo éxito porque encontró en la contraparte a personas lo suficientemente estúpidas o ambiciosas que se prestaron. Si los parientes hubieran dicho que no, Nicanor, Galaverna y compañÃa se hubieran quedado con las ganas. Esto no es nuevo, la deshonestidad de unos siempre se ha nutrido de la estupidez o la ambición de los otros.
Pero todo esto no serÃa más que  una simple anécdota, un intento ridÃculo de los sinvergüenzas, si Fernando Lugo hubiera tenido la firmeza de desautorizar a su pariente y exigir su renuncia inmediata. Todos esperamos que nuestro presidente tenga esa firmeza. Los tiempos que se le vienen encima serán duros, los chacales estarán cada vez más atentos para atentar contra su gobierno con trampas y señuelos. El debe ser fuerte, debe ser tajante, sin cortapisas. Es la única posibilidad de que haga un buen gobierno, uno que beneficie a todos los paraguayos.
Por el momento, con su tibieza  y casi complacencia al desentenderse del problema, está aplazado. Ojalá que esto no haya sido nada más que un pequeño tropezón. Ojalá, de corazón.Â
Marilut Lluis O’Hara
Junio 10th, 2008 at 10:15 am
A decir verdad, creo que la forma con que lidia con los problemas dista mucho de ser frontal y más se acerca a la diplomacia, donde es algo asi como “el arte de posponer los problemas con la esperanza que el tiempo los solucione por su cuenta”.
Ojalá y me equivoque en la apreciación de su actuar, pues dudo que el paÃs necesite de gente tibia en el gobierno.
Junio 10th, 2008 at 6:07 pm
Un tropezon, con displicencia.
..xq se lo van a comer vivo de no cambiar su forma apatica.
Junio 11th, 2008 at 10:04 am
Hola Maru!
Realmente no se que esperar del Presidente, por un lado como decis, tenemos todas las ansias que asuma y empiece limpiando, desempolvando quitando las manchas de la casa, tan sucia y maltratada que tenemos. Por otro lado, será que los que bajaron al llano le van a dejar la escoba en condiciones para que lo haga?
Realmente, fue tibio, pero en que cosas puede ser tibio y en que cosas no?
bueno… solo te saludo por tu blog! y mucho exito!
Junio 11th, 2008 at 10:33 am
afortunadamente mi querida Maru el presidente electo parece que se puso los pantalones y el sobrinito renuncio…solo falta que arregle el pastel ese donde se refirio mal a la prensa, igualito que Nicanor…pero aun asi seguimos teniendo fe…
Junio 11th, 2008 at 10:44 am
Tibio, es asà como le vemos hasta ahora, especialmente en este conflicto. Y sÃ, en este paÃs ya no necesitamos tibieza sino mano dura para combatir los abusos. Sigo confiando en Lugo, espero que no me decepcione.